Aparatos removibles para niños y ortopedia dental

Aparatos removibles para niños: qué son, para qué sirven y en qué se diferencian de los brackets. Evaluación de $45 en Via España, Ciudad de Panamá.

Aparatos removibles para niños y ortopedia dental

Cuando a un niño de ocho años le mandan aparato, casi nunca son brackets. Suele ser una placa que se pone y se quita, con un tornillo en el medio y unos alambres, y la primera pregunta de los papás es si eso realmente sirve para algo.

Sirve para algo distinto. Los brackets mueven dientes; estos aparatos trabajan sobre el hueso que los sostiene, mientras el niño todavía está creciendo. Esa ventana se cierra, y por eso el momento importa tanto.

Qué son y en qué se diferencian de los brackets

Los aparatos de ortopedia dentofacial se apoyan en el paladar y en los dientes para ensanchar la arcada, guiar la posición de la mandíbula o corregir un hábito. Casi todos son removibles: el niño los saca para comer y para lavarse los dientes.

Los brackets van pegados y mueven cada diente a una posición exacta. Son el paso siguiente, cuando ya cambió toda la dentadura. Muchos casos pasan por las dos etapas: primero se crea el espacio, después se ordenan los dientes.

Los llamados brackets removibles para niños, que se ven mucho en internet, en realidad son estas placas: no son brackets, y no hacen el trabajo de unos brackets.

Para qué se usan

  • Falta de espacio: se ensancha la arcada para que los dientes definitivos quepan sin tener que sacar ninguno.
  • Mordida cruzada: cuando los dientes de arriba muerden por dentro de los de abajo, un expansor de paladar lo corrige en meses.
  • Hábitos: hay rejillas que ayudan a dejar el dedo o el chupón y a que la lengua deje de empujar los dientes.
  • Mandíbula adelantada o retrasada: se guía el crecimiento mientras el niño está en edad de crecer.
  • Espacios sueltos tras perder dientes de leche, junto con un mantenedor de espacio.

Cómo es el día a día

El especialista indica cuántas horas al día hay que usarlo; en muchos casos son todo el día y la noche, menos para comer y cepillarse. Ahí está la parte difícil: el aparato solo trabaja mientras está puesto.

Los primeros días cuesta hablar y se saliva más. Se pasa en una semana, y ayuda leer en voz alta un rato al día. Si roza o lastima, no hay que aguantarse: se ajusta en consulta.

Se limpia con cepillo y agua cada vez que se saca, y se guarda siempre en su estuche. El sitio más común donde terminan estos aparatos es la basura del comedor, envueltos en una servilleta.

Ayuda ponerle rutina: se saca solo para comer y para cepillarse, y vuelve a la boca apenas termina. Los aparatos que se pierden casi siempre se pierden en la escuela, así que si va a comer allá, conviene que lleve el estuche en la mochila.

Cuánto dura el tratamiento

Depende del objetivo. Una expansión puede lograr lo suyo en pocos meses, seguida de un período en el que el aparato se mantiene para que el hueso se estabilice. Una corrección de crecimiento acompaña al niño más tiempo, con controles periódicos.

Los controles son cortos y sirven para activar el tornillo, ajustar alambres y comprobar que el niño lo está usando de verdad. Se nota: cuando no se usa, el aparato deja de calzar.

Al terminar esta etapa, muchos niños pasan después a la ortodoncia con brackets para el detalle final.

Si a tu hijo le indicaron una placa y dudas de si vale la pena, la respuesta corta es que ese aparato hace un trabajo que los brackets ya no podrán hacer después.

Agenda la evaluación de $45 en la Clínica Martinelli García, Centro Especializado San Fernando, Mezanine, Vía España, Ciudad de Panamá. Atendemos de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 6:00 p.m. y sábados de 8:00 a.m. a 1:00 p.m. También puedes escribirnos al WhatsApp 6676-3096.

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Esta información es orientativa y no sustituye la consulta con el odontopediatra o el ortodoncista. El plan de tratamiento y los precios se definen después de revisar la boca del niño en la clínica.

Cómo llegar a la Clínica Martinelli García

Centro Especializado San Fernando, Mezanine, Vía España, Ciudad de Panamá. Lunes a viernes de 8:00 a.m. a 6:00 p.m. y sábados de 8:00 a.m. a 1:00 p.m.

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Ortodoncia infantil en Vía España · Dr. J. Guillermo Martinelli

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Preguntas frecuentes sobre aparatos removibles para niños

Con ese nombre se conocen las placas de ortopedia, que se ponen y se quitan. No son brackets: no mueven cada diente a una posición exacta, sino que ensanchan la arcada, guían el crecimiento o corrigen un hábito. Los brackets de verdad van pegados y llegan más tarde, cuando la dentadura ya cambió.

Lo indica el especialista según el caso; lo habitual es todo el día y la noche, quitándolo solo para comer y cepillarse. Si se usa menos, el tratamiento se alarga o no avanza. El aparato deja de calzar bien cuando pasa días fuera de la boca, y eso se nota en el control.

Los primeros días sí, porque la lengua tiene que acomodarse al plástico del paladar. También se saliva más. En una semana la mayoría habla con normalidad; leer en voz alta un rato al día ayuda a que el ajuste sea más rápido.

No duele, aunque se siente presión los días siguientes a cada activación, sobre todo con los expansores. Si el aparato roza la encía o el labio, se ajusta en consulta y no hay que esperar al próximo control ni aguantar la molestia.

Muchas veces sí, y no significa que la primera etapa no sirviera. La ortopedia crea el espacio y corrige el crecimiento; los brackets ordenan los dientes uno por uno. Sin la primera etapa, algunos casos terminan necesitando extracciones o tratamientos más largos.

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